jueves, 28 de agosto de 2008

Historia del Tractor Pampa

















Cercano a los años 50 en Esperanza, ciudad cercana a Santa Fe Capital, la primera colonia agrícola argentina, con lo mucho que ello significa siendo el agro un inclaudicable puntal de nuestra economía. Allí, el entonces General Presidente Juan Perón, hilvano otro capitulo de nuestra eterna novela de odios y amores con Estados Unidos de Norteamérica y de ella nace “EL PAMPA”.
Perón, en un encendido discurso pronunciado, declaro la guerra comercial a los Estados Unidos de Norteamérica. Y fue bien claro, al decir que si los americanos querían pintar sus casas de madera con el aceite de lino que hasta entonces les proveímos, tendrían que traer las mismas a la Argentina... Chanzas aparte, una gran preocupación surgió entre los asistentes, ya que la mayor parte de la maquinaria agrícola era de origen americano, y se dice que los tractores en particular escaseaban, y que era necesario ser afiliado al partido peronista para conseguir uno. Para solucionar el problema el Presidente, anuncio "los fabricaremos en nuestro país, en tres meses estará listo en marcha el primero de una gran serie". Costaba mucho creerlo.
Como a esa altura no se tenia tan siquiera idea de que tractor fabricar, y la promesa estaba lanzada, lo primero que se hizo fue una encuesta...un grupo de expertos recorrió la ruta 9 desde Buenos Aires hasta Córdoba, ingresando a cada establecimiento rural para preguntar cual era el tractor que mejor funcionaba y era mas sencillo de copiar. El mas votado fue el tractor Lanz Bulldog, de origen Alemán, producido en Mannheim, era también fabricado en Italia por la firma Landini y en Polonia con el nombre de Ursus. Las razones eran varias, ya que se trataba de un motor muy sencillo, de un solo cilindro, que trabajaba por autoencendido y que solo requería un calentamiento previo a la puesta en marcha, para lo que se utilizaba una lámpara a bomba alimentada con kerosén, eliminándose así todo componente eléctrico. Como el combustible Diesel-oíl entonces escaseaba, este tractor también ofrecía la ventaja de aceptar una mezcla preparada con keroséne y aceite usado, y hasta aceite o grasa animal. Su potencia permitía reemplazar también a las viejas calderas de vapor que se utilizaban para mover las trilladoras estacionarias de trigo y lino.
Cuando la encuesta estuvo lista, ya se habían consumido gran parte de los tres meses disponibles, de manera que había que apurar el trámite, decidiéndose entonces importar desde Uruguay dos tractores Lanz. Uno de ellos fue íntegramente desarmado y sus innumerables partes desparramadas en el piso de un galpón desocupado perteneciente a I. A. M. E (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado), en Córdoba. Todos los industriales con posibilidades de fabricar alguna pieza fueron convocados, y a muchos de ellos se les proveyó de maquinas, materiales y herramientas.
El plazo era imposible de cumplir, claro, pero como el prestigio estaba en juego, algo había que hacer. Es así que al segundo Lanz se le reemplazo la parte frontal, único lugar donde aparecía la marca Lanz, por una fundida y maquinada localmente, que decía "Pampa – I. A. M. E. - Industria Argentina", enmarcada por una insignia que contenía un engranaje atravesado por dos alas. Completado el camuflaje al reemplazar el color azul por un llamativo anaranjado, entonces el 7 de octubre de 1952 fue puesto en marcha el primer Pampa, se lo llevo a Buenos Aires, y se lo mantuvo en marcha durante varios días al pie del Obelisco, al lado de una bandera Argentina. El pueblo, ajeno a este proceso, una vez mas se asombraba. El 31 de diciembre del mismo año se completaron 15 unidades que salieron a recorrer el país, en carácter experimental, arrastrando un arado de cuatro rejas, Efectuando exitosas demostraciones.
Luego se instalo una fabrica en una nueva planta en Estación Ferreira, el 28 de junio de 1954 efectúa su primera entrega de tractores para su comercialización, compuesta de 12 unidades.
I.A.M.E. luego del golpe militar de 1955 cambia su nombre a DINFIA (DIrección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas).
La cantidad de tractores Pampa fabricados desde 1952 hasta 1963 es de 3760 unidades, que se vendieron a un precio inicial de $ 85.000,o llegando luego a los $ 326.000,o; inflación mediante. De todos modos, el precio estaba debajo del costo.



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Especificaciones Técnicas:



· Mono cilíndrico: Consta de solo un cilindro.
· Semidiesel: En los años de fabricación funcionaba con diesel, combustible que finalizo de producirse, por lo que hoy puede funcionar con gasoil o con kerosene.
· Potencia: 50 HP en la barra de tiro y 55 Hp en la polea.
· En el inicio de su producción solían fabricarse con ruedas de fierro que luego fueron remplazadas por ruedas de goma, de las cuales las traseras tenían tacos de banda unida.
· Sistema de encendido: se calienta “el culatín” con una lámpara (especifica para este tractor), luego se procede a dar impulso con el arranque eléctrico (este ejemplar fue uno de los pocos que conto con este tipo de arranque), de no contar con el mismo, se debe” amacar” con el volante que posee a un lado, luego el cilindro toma velocidad y el motor ya se encuentra en marcha. Previo a esto se debe prestar atención, ya que el impulsor puede tomar giro hacia la derecha o hacia la izquierda, para esto contamos con un reloj visor que indica el sentido de giro.
· Caja de velocidad: de tres marchas con alta y baja.
· Velocidad Máxima: 22 km/h.

Historia del 2813 (Número del Tractor)


El 2813 fue comprado el año 1960 en una concesionaria de la ciudad de Victoria, provincia de Entre Ríos, por el Sr. Juan Asselborn oriundo de la Colonia Santa Anita, departamento Concepción del Uruguay. En el año 1964 y con poco huso lo vende al Sr. Eliseo Moix, colono del pueblo Villa Mantero, departamento Concepción del Uruguay. El 2813 se utilizaba para labrar la tierra con un arado de cuatro rejas o para con su polea extraer agua para regar arroceras. Tras el paso de los años lo hereda su hijo Osvaldo Moix. Tras un largo debate personal, y considerando la integridad de las piezas del 2813, el sábado 12 de Julio del año 2008 lo adquiere Antonio Abel De Angeli, quien con el fin de traer a nuestros días sus recuerdos, decide restaurarlo. Para esto lo traslada a la ciudad de Gualeguaychú, donde reside. El hombre conoció el Pampa en su niñez, por circunstancias de la vida, en sus años mozos, le toco manejarlos.

Una vida junto al Pampa


Corría el año 1956, una mañana cálida de los primeros días de febrero, yo, Antonio Abel, con 7 años cumplidos, correteaba en el patio de la casa de mi padre, Antonio Teodoro De Angeli, en María Grande, cuando un ruido de tractor que no era el de siempre me conmociono, era el Pampa de los hermanos Sacani (Adolfo, Arturo, Carlos y Argentino) vecinos de mi padre. Lo habían comprado nuevo en Paraná, en la concesionario Haimovich, que era oficial de I.A.M.E. Me viene a la memoria que los cuatro hermanos lo usaban para tirar un arado de 6 platos que tenia 1.4 metros de ancho. Siempre se escuchaba desde las casa cuando en las madrugadas lo hacían arrancar. En el año 59 lo vendieron a José Pesoa e hijos, que luego en el 62 se lo entrega a mi padre, en parte de pago de una cosechadora nueva. Ahí fue, que junto con mi hermano Juan (Juancho), me toco manejarlo, trasladar implementos a los campos y mostrarlo a los presuntos compradores.
Nunca he de olvidar cuando en una mañana llego un señor, en avión, con una caja de herramientas, hizo arrancar el Pampa y salió marchando con rumbo a la ciudad de Las Varillas, provincia de Córdoba. Desde ese día no pude ver mas a mi añorado Pampa, por eso siempre quise tener un Pampa, por eso que hoy he restaurado este Pampa, para que no solo sea recuerdo ese color anaranjado, ese ruido de su marcha pareja o de su arranque en las madrugadas, pa que la juventud aprenda como se trabajaba en el campo argentino hace unas décadas atrás y por supuesto pa no extrañar tanto aquellas épocas.

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El Pampa visito la exposición de Maria Grande.

El 2813 salio del galpón, lo cargaron en un acoplado recien comprado y lo llevo la Ford.



Aqui lo podemos ver en viaje, hacia Maria Grande.



Despues de varias horas y gran cantidad de termos consumidos en mate, llego a Maria Grande. El viaje fue largo, pero reconfortante.



Fueron varios los que ayudaron a bajarlo.


Y... algunos aprovecharon para probarlo.

El hombre cumplio su sueño, volvio a sentir la marcha del pampa en el patio de la casa donde nacio y se crio, la casa de la mama.



Finalmente el Pampa, 2813, se mostro en la exposición de Maria Grande junto a otras joyas de aquellas épocas y de otras también.


En las suiguientes imagenes podemos ver a dos personas que trabajaron en la restauración del 2813. Fabian Keller y Claudio Koch. (respectivamente).

Muchas personas observaron el Pampa. La gente de hoy se sorprendia con este maravilloso tractor, y las de aquellas epocas se emocionaban y traian de sus recuerdos historias que acarreaban a sus ojos lagrimas.

Curiosidades del Pampa

· “Uep, se disparo pa´ tras el pingo viejo”: el “Pampa” solía traer algunos dolores de cabeza, recordemos que previo a la incorporación de este tractor las labores se realizaban con caballos, y la mayoría de las historias refieren a su capacidad de invertir la marcha, provocando no pocos accidentes. Esto era en particular peligroso cuando en plena aceleración las vueltas caían durante un esfuerzo, el pistón no llegaba a completar la compresión, para volver invirtiendo la marcha y salir el tractor disparado hacia atrás. Se sabe de muchos accidentes fatales y paredes de galpones derrumbadas por esta diabólica maquina, responsable también de incendios de campo al despedir combustible encendido. Su puesta en marcha era un tema, ya que el precalentamiento con la lámpara a bomba tomaba tiempo, sobre todo en invierno, ya que esta no siempre funcionaba bien. La solución llego junto al gas, fabricándose en Esperanza un quemador alimentado por medio de garrafas.

· Gastau de fábrica: La historia mas llamativa dice que, como el tractor desarmado del cual se copiaron las piezas era usado, las unidades nuevas que luego se fabricaron estaban ya desgastadas...cualquier semejanza con la actualidad o el futuro inmediato, no es pura coincidencia.

· Más que un dolor de cabeza: Colonos de aquellas épocas, que pueden dar testimonio, cuentan que debido al ruido que provoca la explosión, de la combustión del motor, las personas que trabajan en el tractor por tiempos prolongados sufrían de problemas auditivos.

· Tacurú había que ser: un lugareño de la ciudad de Gualeguaychú relata que conducía los tractores “pampa” desde la ciudad de Ferreira, provincia de Córdoba, hasta las concesionarias de la zona del sur entrerriano, una distancia aproximada de 700 km. Recordemos que la velocidad máxima del tractor es de 22 km/h.

· Tiempos de Sacrificio: Como si fuera hoy me viene al recuerdo, cuando allá por el 62 los hermanos Fischer adquirieron un tractor Pampa. Al inicio de todas las campañas, cuando iba buscando aclarar, los Fischer partían de María Grande rumbeando para la ciudad de La Paz, 130 km. lo separaban de su destino. Marchaban con un carro de 4 ruedas de madera, sobre el llevaban 3 tambores de gasoil, un juego de rastras y un disco viejo que se cinchaba con caballo. Lo esperaban las fértiles tierras de La Paz, donde debían sembrar lino, pero por ese cruel pasar que nos suele jugar el destino, tuvieron mala suerte, dos años seguidos sufrieron la sequia y las piedras. Eran épocas de mucho sacrificio y lucha, es por eso que quise recordar esta historia; para honrar a algunos que ya no están.


· Este Tractor Vale Oro: Existe una misteriosa historia sobre el oro nazi, así se conocía al oro que fue confiscado a los judíos y el saqueado a los países ocupados bajo la forma de botín de guerra. Según los cálculos el oro nazi habría ascendido a varios miles de millones de dólares. Después de la Segunda Guerra Mundial la onza de oro se fijó en 35 dólares, actualmente vale más de 500 dólares.
El Pampa, como se menciono anteriormente, proviene del tractor Lanz, y es una copia exacta del mismo.
Estos últimos años en Chile, Argentina, Perú y otros países se ha visto alemanes, comprando tractores marca Lanz año 1945 mejor conocidos como Lanz BullDog 1945, que en los cigüeñales tengan números de serie terminados en 707 y 747. Aparentemente el oro habría sido fundido en piezas de los tractores, aproximadamente 2 kilos. Esa es la razón de las grandes sumas pagadas por cada tractor. Se estima que en Chile más de 1000 tractores Lanz BullDog 1945 han sido comprados y enviados de vuelta a Alemania.


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El 2813 se expuso en la Exposición de Larroque.
Salio de Gualeguaychú a tranco firme.




Se mostró en el perímetro de Federación Agraria Argentina.






Los concurrentes disfrutaron su estructura, su color, su marcha y por supuesto las siempre presentes anécdotas.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Restauracíon del Pampa Número 2813

El sabado 12 de julio del 2008, el 2813 llegaba al "Galpón".



A los pocos días se lo comenzo a desarmar, para restaurarlo.





El día 5 de agosto de 2008, se lo comenzo a pintar.



Aqui ya lo vemos con un grado más avanzado de armado.











En las siguientes imagenes podemos ver al Pampa ya terminado y junto a él , su resturador, Antonio Abel De Angeli.